lunes, 29 de diciembre de 2014

Lecturas 2014





lunes, 22 de diciembre de 2014

Duelos


The Sportswriter es una novela que ocurre en Semana Santa pero sobre todo que ocurre dentro de la mente de su personaje principal, Frank Bascombe. Cerca de los 40, vemos a Bascombe en medio de un triple duelo: por la muerte de un hijo, por la muerte de su matrimonio, por una carrera algo decepcionante.
Bascombe intenta no complicarse, pensar lo menos posible, ser más literal de lo que es, pero generalmente no lo logra. Por ejemplo, dice por allí: "Pará de buscar. Enfrentá a la tierra donde puedas. Literalmente, es todo lo que tenés para seguir adelante." (p. 53) O: "En cierta forma, supongo que podrías decir que estábamos y estamos todos perdidos, y que lo sabemos, y simplemente tratamos de asentarnos lo mejor posible en nuestro estar perdidos lo más cómodamente y con la mejor educación y con la menor curiosidad que podamos." (p. 80)
La novela es también un retrato de una crisis de mediana edad, razón por la cual pegó cerca de este lector (que tiene casi exactamente la misma edad de Bascombe.) "Muchas cosas pasan y comienzan a tener efecto en tu vida cuando estás por la mitad: tus padres pueden morir (...), tu matrimonio puede cambiar y hasta desaparecer, un hijo puede sucumbir, tu profesión puede empezar a parecer hueca. Podés perder toda esperanza. Cualquiera de esas cosas por sí sola puede ser suficiente para ponerte en una espiral." (p. 132) En un momento, Bascombe enseñó en una universidad "para desviar el dolor de un tremendo remordimiento (...) la misma razón por la cual algunas personas se desvían del rumbo y hacia una zanja." (p. 215)
Al mismo tiempo, si no te fuiste a la zanja, como le pasa a otro personaje en esta novela, siempre hay una oportunidad de recomenzar la vida, como Bascombe había hecho tiempo atrás al dejar de escribir su novela y dedicarse a escribir sobre deporte. No es casualidad que la novela ocurra en Pascuas: "Una promesa de que la vida comienza acá." (p. 237) A lo largo de la novela discuten dentro de la cabeza de Bascombe dos alternativas de vida: ser literal o buscarle algo de misterio a las cosas. Bascombe bascula, si se me permite la expresión, entre una y otra, tratando de convencerse a sí mismo de que es más de una u otra manera, y la pregunta sobre el equilibrio ("¿De qué fina hebra se suspende todo equilibrio?" - p. 318) parece referirse también a esto (entre otras cosas).
El equilibrio es una de las grandes virtudes de Ford. Su personaje principal busca y generalmente logra ver a toda vida humana, la propia y las ajenas, con mesura y compasión. Aunque a veces se meta demasiado para adentro, con Bascombe (comocon Dell en Canada), Ford nos muestra la complejidad emocional de esta cosa que es vivir.

Originales de las citas utilizadas
"Stop searching. Face the earth where you can. Literally speaking, it's all you have to go on." (p. 53)
"In a way, I suppose you could say all of us were and are lost, and know it, and we simply try to settle into our lost-ness as comfortably and with as much good manners and little curiosity as we can." (p. 80)
"Maturity, as I conceived it, was recognizing what was bad or peculiar in life, admitting it has to stay that way, and going ahead with the best of things." (p. 97)
"A lot happens to you in your life and comes to bear midway: your parents can die (...), your marriage can change and even depart, a child can succumb, your profession can start to seem hollow. You can lose all hope. Any one thing would be enough to send you into a spin." (p. 132)
"I decided to go teach at Berkshire College (...) to deflect the pain of terrible regret (...) the same reason most of us make our dramatic turns to the right and left about midway, and the same reason some people drive off the course and into a ditch." (p. 215)
"A promise that life begins here." (p. 237)
"On what thin strand does all equilibrium dangle?" (p. 318)

lunes, 15 de diciembre de 2014

Solos


This is how you lose her es un gran libro de cuentos del dominicano-americano Junot Díaz. El año pasado leí su novela The brief wondrous life of Oscar Wao (mis apuntes acá) y me gustó mucho aunque se me hizo larga. Con los cuentos no me pasó eso para nada, disfruté de la primera a la última palabra.
Los tres temas principales del libro son las relaciones rotas, el machismo y la infidelidad masculina y la soledad del exilio. En todos los cuentos hay una prosa que suena distinto - como en la novela -, rápida, cercana, oral. En algunos de los cuentos, como en el que le da el nombre a la novela, el autor escribe en segunda persona, lo que acerca más; por ejemplo: "Vos, Yunior, tenés una novia que se llama Alma, que tiene un cuello de caballo suave y largo y un culo dominicano grande que parece existir en una cuarta dimensión más allá de los jeans." (p. 49) Esa misoginia, o machismo, una visión súper masculina de la vida y el sexo es una de las constantes del libro. En ese mismo cuento, "Alma", sigue en segunda persona: "en tu primera cita con ella te preguntó si querías acabarle en las tetas o la cara y quizás en el entrenamiento de chicos no te llegó uno de los memos pero vos estabas, tipo, ehhhm, ninguna." (p. 51)
Un poco por esa visión del sexo, todos los personajes masculinos son furiosamente infieles. El último de los cuentos, "The Cheater's Guide to Love" ("La guía del amor del tramposo"), empieza cuando la novia deja al personaje principal porque descubre que en un período de seis años le fue infiel con 50 mujeres distintas. Unos cuantos de los cuentos son sobre relaciones que terminan por esa razón, y otros son sobre relaciones que son meras muletas emocionales. Personas que se juntan un rato para estar menos solas, con diferencias de edad o de raza que a veces lo hacen más difícil. Una de esas parejas es descripta así: "No querés dejarme ir, pero tampoco querés salir herida. No es un gran lugar, pero ¿qué te puedo decir?" (p. 89)
Por más que se acuesten con 50 o 100, casi todos están solos. Las relaciones con los padres o las madres no ayudan, los hermanos siempre se llevan mal, los amigos son tipos con los que salen a buscar minas (salvo una excepción, en el último cuento). Es la soledad de la incapacidad de relacionarse y es la soledad de los inmigrantes, presente sobre todo en los cuentos "Otravida, otravez" e "Invierno": "Probablemente extrañe a su hijo, o al padre. O a todo nuestro país, del que nunca pensás hasta que se fue, al que nunca amás hasta que no estás más ahí." (p. 64) Solos en un país tan diferente, aún así siguen adelante: "Esto es lo que sé: las esperanzas de la gente siguen por siempre." (p. 78)

Originales de las citas usadas
"You, Yunior, have a girlfriend named Alma, who has a long tender horse neck and a big Dominican ass that seems to exist in a fourth dimension beyond jeans." (p. 49)
"on your first date she asked you if you wanted to come on her tits or on her face, and maybe during boy training you didn't get one of the memos but you were, like, umm, neither." (p. 51)
"You don't want to let go, but don't want to be hurt, either. It's not a great place to be but what can I tell you?" (p. 89)
"It is probably her son she misses, or the father. Or our whole country, which you never think of until it's gone, which you never love until you're no longer there." (p. 64)
"This is what I know: people's hopes go on forever." (p. 78)

martes, 9 de diciembre de 2014

Retrato de un cambio de época


Supongo que les pasa a muchos, pero yo leo distinto los libros de autores que conozco. Con Golden Boys, de Hernán Iglesias Illa, me pasó un poco eso. Habiendo trabajado con él por casi un año ya, y habiendo leído sus otros libros (acá la reseña de Miami y acá la de American Sarmiento), leí el libro más pensando en el camino de Hernán como escritor que por el libro mismo.
El libro describe a los jóvenes argentinos que triunfaron en Wall Street en los años noventa. Publicado en 2007, el autor me preguntó estos días si el libro mantiene vigencia; mi respuesta fue que se lee muy bien como un retrato del cambio de época, de la convertibilidad donde reinaban las finanzas a un primer kirchnerismo que las condenaba al infierno. El libro muestra bien lo que era esa realidad y, salvo tres o cuatro veces, logra hacerlo sin juzgar a sus protagonistas.
Golden Boys está muy bien escrito (una rareza en el género de libros periodísticos) y bien editado (vi una sola errata y yo las veo a todas...) Personalmente, me gusta cómo metaforiza determinadas situaciones (muchas usando ese lenguaje paralelo de la vida que es el fútbol) y tiene algunas perlas que son, más que metáforas, comentarios sobre una época; por ejemplo, cuando define a Bernardo Neustadt como el "árbitro sociocultural del primer menemismo" (p. 49). Otro camino estrecho que, en mi opinión, el autor recorre con éxito es el de la caricatura; utiliza por momentos una caricatura para dar una primera impresión de un personaje y después afina la descripción. Por ejemplo: "No es un nerd: es un clásico petiso porteño fanfarrón" (p. 87), dice al introducir a un nuevo personaje.
Quizás el gran logro del libro no haya sido uno de sus objetivos principales y es el de describir a los argentinos afuera. El tipo de amistades que se forman, los patrones de sociabilidad, las tensiones típicas entre los maridos (que quieren quedarse) y las esposas (que quieren volver a Argentina), son temas que se repiten, con matices pero con formas similares, en otras ciudades que no son Nueva York y en otras actividades que no son las finanzas. En esta descripción juega un gran papel en el libro una serie de capítulos escritos en primera persona por una suerte de narrador múltiple; son testimonios de muchas fuentes distintas, mujeres, varones, más jóvenes, más viejos, juntados como si fueran uno y que hacen las veces de un narrador comunitario.
Más que nada, igual, yo estaba leyendo al autor. Con esto termino de leer toda su obra publicada (que leí en orden inverso al de su aparición). Por un lado, es muy claro cómo él se fue metiendo cada vez más en los libros, haciendo más explícita su mirada subjetiva, sin pretender una mirada desde un lugar de verdad. Pero al mismo tiempo, es claro que eso estaba presente desde este libro y que eso es parte de la riqueza de Hernán; mientras te está contando algo está poniendo en duda el lugar desde dónde cuenta: "Me podía permitir esta actitud, útil para mi amor propio y habitual entre los pobretones y orgullosos miembros del campo cultural" (p. 18). O, más fuerte aún, se está preguntando a sí mismo de qué vale contar: "siento la punzada de envidia que a veces sufrimos los periodistas con nuestras fuentes: cansados de nuestro comercio de palabras, siempre una o dos capas de sentido por encima de la vida real, vemos a nuestras fuentes modificar el mundo de una manera concreta - moviendo plata, decretos, balones, películas, cadáveres - y nos duele que el nuestro sea un trabajo para espectadores, escribas de lo que hacen las personas verdaderamente importantes, que siempre son otros." (p. 153) Al final del día, es eso, el hecho de que es una mirada particular y limitada, lo que genera valor al relato.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Judíos en Alaska


Es un Chandler de judíos en Alaska, pensé en un momento, y en la página 305 apareció en una biblioteca de la isla de Baranof un libro de Chandler traducido al Yiddish. En The Yiddish Policemen's Union, Michael Chabon inventa una historia paralela en la historia del judaísmo: en 1948, el pueblo judío es desterrado de Medio Oriente y EE.UU. les concede por un tiempo limitado un territorio en unas islas del sur de Alaska para establecerse. Chabon se inventa una nueva geografía urbana, una comunidad, una historia, un estilo que es judío y gringo y ruso y hasta una serie de palabras lunfardas (el celular, vía cellphone, se convierte en shoyfer). Sobre todo eso, Chabon monta un policial negro con todos los ingredientes habituales (un muerto, un periodista, un detective, intereses poderosos) más el religioso y el nacional.  
Efectivamente, toda la historia se da en el marco de la Reversión: faltan sólo meses para que el territorio de Sitka vuelva a control total de EE.UU. y muchos no tendrán dónde ir. "Llegaron caminando a este lugar salvaje que nunca había visto un judío antes y empezaron a prepararse para el día en el que los juntaran a todos, los mandaran a mudar, los obligaran a resistir." (p. 380) A meses de ese momento, "La Tierra Santa nunca había parecido más remota o inalcanzable que lo que parece para un judío de Sitka". (p. 17) En Sitka los judíos buscan su lugar, entrando en conflicto con los indios Tinglit como en la realidad sucede en Israel con los palestinos. Pero la política de Sitka se concentraba en intentar evitar o retrasar ese momento de la Reversión; son, como se dice repetidas veces a lo largo de la novela, "tiempos extraños para ser un judío".
En ese marco, la novela empieza cuando aparece un muerto en el mismo hotel de mala muerte en donde vive nuestro héroe, el detective Meyer Landsman. Landsman es el clásico detective de la novela negra norteamericana, pero también único y, claro, judío; un hombre con "sólo dos humores: trabajando o muerto." (p. 2) Chandler aparece también en la maestría de los detalles de Chabon (describe desde los libros de una biblioteca hasta los medicamentos que hay en una casa) y en las metáforas únicas, usadas hasta para los olores: "Una nariz aplicada también puede detectar, arriba o debajo de todo, el olor de forro de abrigo de billetes de dólar gastados." (p. 69) O: "La necesidad de un trago es como un diente que falta. Landsman no puede pensar en otra cosa, pero al mismo tiempo hay algo placentero en sondear el espacio vacío." (p. 198)
La historia se hace compleja porque alrededor del cadáver, que es siempre el centro de toda novela negra, aparece una historia religiosa, un problema político y hasta el pasado familiar. El argumento es, quizás, demasiado complejo. Pero las páginas se dan vuelta solas y cada oración tiene un regalo, y todas parecen estar conectadas entre sí, dejando rastros de toda la novela. En el medio de esa trama, Landsman y compañía van haciendo la historia de la única manera en que es posible para ellos hacerla. Como en Chandler y más aún en el Chandler rural que es McCarthy, hay una fuerte dosis de fatalidad o destino: mirándolo desde el lado más positivo, se sugiere que Landsman debería tener fe, no tanto en Dios o en sus compañeros, sino "en el precepto fundamental de que todo lo que les sucediera (...), bueno y malo, estaba destinado a ser". (p. 393) Visto desde una óptica un poco menos positiva, como le dice un representante del poder a nuestro héroe, "no estamos contando una historia. (...) La historia, detective Landsman, nos está contando a nosotros. Igual que como lo viene haciendo desde el principio." (p. 365)

Originales de las citas usadas
"They walked into this wild country that had never seen a Jew and set about preparing for the day when they would be rounded up, sent packing, forced to make a stand." (p. 380)
"The Holy Land has never seemed more remote or unattainable than it does for a Jew of Sitka." (p. 17)
"the truth is Landsman has only two moods: working and dead." (p. 2)
"strange times to be a Jew".
"The keen nose can also detect, above or beneath it all, the coat-lining smell of worn dollar bills." (p. 69)
"The need for a drink is like a missing tooth. He can't keep his mind off it, and yet there's something pleasurable in probing the gap." (p. 198)
"but in the fundamental precept that everything befalling them from the moment they met, good and bad, was meant to be." (p. 393)
"we aren't telling a story. (...) The story, Detective Landsman, is telling us. Just like it has done from the beginning." (p. 365)

jueves, 27 de noviembre de 2014

Reescribir la vida



En Ask the Dust, John Fante continúa la saga de Arturo Bandini. Dejé a Bandini en The Road to Los Angeles, cuando emprendía el viaje para convertirse en escritor; me salteé Wait until Spring, Bandini y ahora me lo encuentro viviendo en un hotel de cuarta, intentando sobrevivir gracias a algún cheque que le manda la madre desde Colorado y la publicación de algún cuento en una revista que dirige un tal Hackmuth. (La saga terminará con un cuarto libro, Dreams from Bunker Hill.)
Bandini tenía un cuento publicado, "The Little Dog Laughed", pero detrás de la confianza y hasta la fanfarronería que despliega por momentos ("¿Le parece, Sr. Hackmuth, que escribo tan bién como Faulkner?" - p. 17 - o  "Poe, Whitman, Heine, Dreiser, y ahora Bandini" - p. 52) es evidente la inseguridad sobre su capacidad literaria y sobre su adecuación al mundo adulto en general. Esa inseguridad se traduce a su vida sexual - o a la ausencia de tal cosa -, que vemos primero en una escena con una prostituta y luego en el cortejo a Camilla López.
La novela está estructurada alrededor de la relación de Bandini con Camilla, de quien el escritor se enamora torpemente. El problema es que Camilla, además de ser una adicta, está enamorada de Sam, un compañero de trabajo que también escribe y que tiene algún tipo de enfermedad terminal y se va a vivir a una choza en el desierto. La inseguridad o la dificultad de vivir y la muerte son las dos grandes razones para escribir. Tras una debacle amorosa, escribe: "Me senté frente a la máquina de escribir y escribí sobre ello, lo derramé ahí de la manera en que debió haber sucedido." (p. 70) Luego, a pedido de Camilla, le lee a Sam algunos textos y va a la choza en el desierto para pasarle sus comentarios, un especie de taller literario a domicilio: "Miré hacia el sur en dirección a las estrellas grandes, y supe que en esa dirección estaba el desierto de Santa Ana, que bajo las grandes estrellas en una choza había un hombre como yo, que probablemente sería tragado por el desierto antes que yo, y en mi mano tenía un esfuerzo suyo, una expresión de su lucha contra el implacable silencio hacia el cual estaba siendo arrojado." (p. 120)
Escribimos, nos dice Fante en una novela sobre un chico que quiere convertirse en hombre y en escritor, para reescribir nuestras vidas o para expresar nuestra lucha contra la muerte. Como toda novela, es también sobre quiénes somos y en este caso también sobre el lugar en el que vivimos. Bandini es un hijo de italianos que busca hacerse un lugar en su tiempo y en su espacio, empujando a los anglosajones: "Vomité arriba de sus diarios, leí su literatura, seguís sus costumbres, comí su comida, deseé sus mujeres, admiré su arte. Pero soy pobre, y mi nombre termina con una vocal suave, y me odian, a mí, a mi padre y al padre de mi padre, y se quedarían con mi sangre y me matarían, pero ya son viejos, se están muriendo bajo el sol y en el polvo caliente de la ruta, y yo soy joven y estoy lleno de esperanza y de amor por mi país y mis tiempos". (p. 47)
La novela termina con Bandini sin novia pero con un libro. Una victoria y una derrota, más material sobre el cual reescribir la vida y comenzar a aceptar que el fin acecha.

Originales de las citas usadas
"Do you think, Mr. Hackmuth, that I write as well as William Faulkner?" (p. 17)
"I have vomited at their newspapers, read their literature, observed their customs, eaten their food, desired their women, gaped at their art. But I am poor, and my name ends with a soft vowel, and they hate me and my father, and my father's father, and they would have my blood and put me down, but they are old now, dying in the sun and in the hot dust of the road, and I am young and full of hope and love for my country and my times". (p. 47)
"Poe, Whitman, Heine, Dreiser, and now Bandini". (52)
"I sat at the typewriter and wrote about it, poured it out the way it should have happened". (p. 70)
"I looked southward in the direction of the big stars, and I knew that in that direction lay the Santa Ana desert, that under the big stars in a shack lay a man like myself, who would probably be swallowed by the desert sooner than I, and in my hand I held an effort of his, an expression of his struggle against the implacable silence toward which he was being hurled." (p. 120)

miércoles, 15 de octubre de 2014

Fidelidad a uno mismo


En un momento de High Fidelity Rob Fleming piensa que "Somos todos como Tom Hanks en Big. Chicas y chicos pequeños atrapados en cuerpos de adultos y obligados a seguir adelante." (p. 251) Lo cierto es que él quedó un poco atrapado en eso: dueño de una tienda de música de culto al borde de la quiebra, sin amigos, sin proyectos, la vida de Rob transcurre esperando, manteniendo sus opciones abiertas pero, en el fondo, creyendo que alguna mujer lo salvará. "Siempre creo que las mujeres me salvarán, que me guiarán hacia una vida mejor, que pueden cambiarme y redimirme." (p. 63)
Rob, que se considera un hombre promedio ("Mi genio, si se lo puede llamar así, es combinar un montón de promeditud en un cuerpo compacto" - p. 28) está aterrado de tener una vida promedio: "Podés ver esto vayas donde vayas: personas jóvenes de clase media cuyas vidas están empezando a decepcionarlas haciendo demasiado ruido en restaurantes y bares." (p. 30)
Por eso, más que ser dejado por su novia Laura, lo que lo despierta es un funeral. Y la propia Laura, claro, quien al final logra efectivamente guiarlo a una vida mejor. Haciéndote reír todo el tiempo, con metáforas e imágenes que siempre parecen únicas ("una voz tan profunda que parece aterrizar en el escenario con un ruido sordo y rodar hacia nosotros como una bala de cañón" - p. 82) y con referencias permanentes al cine y la música de las décadas de 1980 y 1990, Nick Hornby cuenta un Bildungsroman especial. Rob se hace hombre pasados los 30 cuando aprende a convivir con sus propios defectos e inseguridades, cuando se deja civilizar por una mujer; ser fiel a sí mismo es entregarse a una mujer: "Laura es quien soy ahora, y ni vale la pena aparentar otra cosa." (p. 305) En el camino, Hornby y Rob nos dejan una playlist que vale la pena (acá la armé en Grooveshark: disfrútenla).

Originales de las citas usadas
"We're like Tom Hanks in Big. Little boys and girls trapped in adult bodies and forced to get on with it." (p. 251)
"I always think that women are going to save me, lead me through to a better life, that they can change and redeem me." (p. 63)
"My genius, if I can call it that, is to combine a whole load of averageness into one compact frame." (p. 28)
"You can see this everywhere you go: young, middle-class people whose lives are beginning to disappoint them making too much noise in restaurants and bars." (p. 30)
"a voice so deep that it seems to land with a thud on the stage and roll towards us like a cannonball." (p. 82)
"Laura is who I am now, and it's no good pretending otherwise." (p. 305)

lunes, 6 de octubre de 2014

En manos del azar


La editorial rechaza la novela del escritor pero le hace una oferta: tres mil dólares si logra encontrar a quien escribió la gran novela uruguaya bajo el seudónimo "Juan Pérez". Así arranca Dejen todo en mis manos, la novela del uruguayo Mario Levrero que más he releído (¿tres veces, cuatro? sí, es cortita.)
El escritor le dice al editor: "Vos dejá todo en mis manos" (p. 19) y se toma un colectivo al interior de Uruguay, a la ficcional ciudad de Penurias (que queda más o menos cerca de Miserias y Desgracias). Así comienza una investigación que, a pesar de todos los errores del falso detective, no llega a mal puerto. Esos mismos errores, pistas no seguidas, instintos no escuchados, le permiten tener una aventura que lo saca de un difícil momento emocional.
Poco antes de dejar Penurias, el narrador se encuentra con un viejo extranjero que está fotografiando una tela de araña. El Sr. Jrrsh le dice: "Gente dice: araña teje tela. Yo digo: tela teje araña. Gente cree teje vida, pero vida teje gente. Todo conectado. Usted escribe cuento, pero cuento escribe usted". (p. 113) Al rato, continúa: "'No desalentar por cosas que pasan; vida continúa. Vida igual a mosquita curiosa, revolotea por todos lados y mete nariz en todo. A veces mosquita cae en telaraña. Eso bueno. Naturaleza. Ley. No bueno caer telaraña propia' - Se golpeó con el índice tres veces sobre el centro de la frente". (p. 114)
La novela termina con el investigador, que resuelve el enigma de casualidad, prometiendo a alguien más que dejen todo en sus manos. Desembarazado de la telaraña propia, el narrador queda liberado para volver a ponerse, como todos, en manos del azar, porque "De pequeños detalles como éste dependen a menudo grandes momentos de la vida". (p. 119)
Con ladrillos de lo concreto de la vida cotidiana (hasta el detalle de caramelos pegoteados con pelusa en el bolsillo de un saco), y de lo mágico y absurdo (se relata que alguien muere aplastado por un elefante escapado del circo), Levrero construye una literatura que es siempre reflexión sobre uno mismo, escritura de uno mismo ("cuento escribe usted") y que se lee con la misma facilidad y falta de consciencia con la que se respira. 

martes, 30 de septiembre de 2014

Gente solitaria


Bukowski le dedicó un poema a Carson McCullers: "todos sus libros de / soledad aterrorizada. / todos sus libros sobre / la crueldad / del amor sin amor".
En The Heart is a Lonely Hunter (El corazón es un cazador solitario), cuatro personajes dan vueltas alrededor de un sordomudo (Singer) en una ciudad del sur de Estados Unidos muy poco tiempo antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Jake, un revolucionario a quien nadie escucha; el Dr. Copeland, un médico negro que predicó toda su vida por el mejoramiento de la situación de su raza; Biff, el pensativo dueño del café del pueblo; y Mick, una chica que comienza su adolescencia.
El sordomudo adopta a estos cuatro amigos cuando pierde a su verdadero amigo, un griego confinado a un manicomio. Cada uno de los personajes forma su propia imagen de Singer y nunca queda claro cuánto entiende Singer de sus nuevos amigos. Biff, el más reflexivo de los cinco, entiende una parte del problema: "¿por qué persistían todos en pensar que el mudo era exactamente como ellos querían que fuera - cuando lo más probable es que fuera todo un error muy extraño?" (p. 224) Con el tiempo, el mudo parece entenderlo: "Al principio él no había entendido para nada a las cuatro personas. Ellas hablaban y hablaban (...) Y después, con el tiempo, él sabía que iba a decir cada una de ellas antes de que comenzara, porque el significado era siempre el mismo." (p. 205)
En un momento, Mick entiende lo más importante sobre su padre, eso que había sentido sin poder ponerle palabras toda su vida: "Era solitario y era un hombre viejo." (p. 101) Jake y el Dr. Copeland discuten de política; uno lucha por los proletarios y el otro por los negros y están al borde de comprenderse pero no lo logran. En esa discusión, el médico le dice a Jake: "Lo cosa más fatal que puede hacer un hombre es intentar plantarse solo." (p. 302)
Todos los personajes, Singer y sus cuatro satélites, intentan infructuosamente evitar la soledad al tiempo que fracasan en sus otras actividades. Copeland no logra transmitir a sus hijos su espíritu de vida; Jake no logra organizar a los obreros; Mick queda atrapada en una vida de adultos y pierde su amor por la música; Biff pierde un amor imposible.
En algún lugar entre Sherwood Anderson y su descripción de los personajes de un pequeño pueblo deOhio y de Flannery O'Connor y la crudeza de la vida del Sur, McCullers nos habla de gente solitaria y de la inexorabilidad del fracaso humano. Pero el libro cierra con un mínimo resquicio de esperanza; Biff tiene una suerte de epifanía, "captó un destello de la lucha y el valor humanos. Del pasaje interminable y fluido de la humanidad por el tiempo interminable. (...) estaba suspendido entre el resplandor y la oscuridad. Entre la amarga ironía y la fe." (p. 358)

 Originales de las citas utilizadas
"all her books of / terrified loneliness
 all her books about / the cruelty / of loveless love"
(Charles Bukowski, "Carson McCullers", en The Pleasures of the Damned)
"why did everyone persist in thinking the mute was exactly as they wanted him to be—when most likely it was all a very queer mistake?" (p. 224)
"At first he had not understood the four people at all. They talked and they talked (...) And then after a while he knew what each one of them would say before he began, because the meaning was always the same. (p. 205)
"He was lonesome and he was an old man." (p. 101)
'The most fatal thing a man can do is try to stand alone.' (p. 302)
"he saw a glimpse of human struggle and of valor. Of the endless fluid passage of humanity through endless time. (...) he was suspended between radiance and darkness. Between bitter irony and faith." (p. 358) 

sábado, 13 de septiembre de 2014

Leerlas

Cuando iba más o menos por la mitad de Too much happiness, de Alice Munro, me dije (le dije a Twitter): "Desde que aprendí a leer mujeres mi vida cambió para bien. (Y dije leer mujeres no leer a las mujeres.)" Me pasó por leer a Alice y me pasó por leer a Gina y a Luchi, dos compañeras de taller que hacen cosas con las palabras que los varones no podemos, creo. ¿Está mal? ¿Está mal decir que hay diferencias entre lo que escriben los varones y las mujeres? No sé, pero Munro hace decir en "Fiction" a un varón que está dejando a una mujer "No hay un nosotros" (p. 38) y sabemos que nos está diciendo que ninguna mujer diría eso. Así como es femenina la noción que le viene a una personaje de que "todas las personas en el mundo están desnudas, en cierta manera. (...) Somos todas criaturas tristes, descubiertas, bifurcadas." (p. 81, "Wenlock Edge") ¿Me gustaron los cuentos de Too Much Happiness? Sí, todos menos el último, el que le da el título al libro, que no terminé, quizás para dejar asentado ante el mundo y ante mí que puedo no terminar un libro, aunque sea dejar de escuchar a una mujer. Y a ellas siempre hay que escucharlas, como a la señora del cuento "Child's Play", que al final nunca se casó aunque había tenido un par de veces la sensación de que llegaría el momento de "abrirse al medio, de someter mucho más que tu cuerpo, tirar seguramente toda tu vida dentro de un canasto junta con la de él." (p. 211) ¿Eso es casarse? ¿Someterse y someter, mientras que la amistad es la igualdad, las historias compartidas? Mucho antes, esa misma señora, siendo chica, se hace una amiga y se cuentan cosas: "Las mujeres adultas hacen el mismo tipo de cosa que hicimos Charlene y yo. No contar los lunares de la espalda de la otra o comparar los largos de los dedos de los pies, quizás. Pero cuando se conocen y sienten una simpatía particular una con la otra también sienten la necesidad de dejar sentada la información importante, los eventos importantes ya sean públicos o secretos, y después proceden a llenar los espacios entre ellos." (p. 192) ¿Nosotros nos hablamos así? Nos hablamos de los lugares de nuestras vidas, somos conscientes de los lugares de nuestras vidas. "Algo pasó acá. En tu vida hay unos pocos lugares, quizás un sólo lugar, donde algo pasó, y después están todos los demás lugares." (p. 162) Desde que aprendí a leer mujeres mi vida cambió para bien, pero no sé bien por qué ni cómo, así como no sé muy bien por qué me gustó Alice Munro y por qué no lo pude terminar, porque todo queda sin cerrarse, todo sigue bajo algún halo de misterio, velado, vedado, femenino.

Vintage, London, 2010 (2009)

Originales de las citas usadas
"There is no 'we', he said." (p. 38)
"The notion came to me that everybody in the world was naked, in a way. (...) We were all sad, bare, forked creatures." (p. 81)
"the time would come when you want to split open, surrender far more than your body, dump your whole life safely into one basket with his." (p. 211)
"Grown-up women do the same sort of thing that Charlene and I did. Not counting the moles on each other's backs and comparing tow lengths, maybe. But when the meet and feel a particular sympathy with each other they also feel a need to set out the important information, the big events whether public or secret, and then go ahead to fill in all the blanks within." (p. 192)
"Something happened here. In your life there are a few places, or maybe the one place, where something happened, and then there are all the other places." (p. 162)

martes, 2 de septiembre de 2014

Cenicienta

"En todos lados la gente hace alarde de las calamidades de sus primeros años, pero nada se compara con la versión irlandesa: la pobreza; el indolente y locuaz padre alcohólico; la madre piadosa quejándose frente al fuego; curas pomposos; maestros de escuela abusadores; los ingleses y las cosas terribles que nos hicieron durante ochocientos años. / Sobre todo - estábamos húmedos." (p. 9)


En el tercer párrafo del libro, Frank McCourt resume buena parte de las 450 páginas de Angela's Ashes, una memoria de su niñez. Después de unos años en EE.UU., la familia de McCourt se va de vuelta a Irlanda escapando de la Depresión. Desde los 3 hasta los 16, McCourt nos cuenta esa infancia de pobreza, alcohol, religión y tuberculosis, con algún que otro golpe bajo pero también con humor. Se escucha el acento irlandés, se ve la humedad y la desolación, mientras el joven McCourt va creciendo entre las obligaciones de la Fe y de la Patria: "El maestro dice que morir por la Fe es una cosa gloriosa y Papá dice que morir por Irlandia es una cosa gloriosa y yo me pregunto si hay alguien en el mundo que quiera que nosotros vivamos." (p. 138) Los curas muestran la doble cara de las obligaciones y la represión pero a veces algunos muestran algo de consideración y misericordia. Un día, en confesión, Frank dice que robó comida a un hombre borracho; el cura le pregunta por qué lo hizo y él responde que tenía hambre: "¿por qué no vas a casa y le pedís algo a tu madre? / Porque me mandó a buscar a mi padre a los pubs, Padre, y no pude encontrarlo y ella no tiene ni una miga en la casa porque él se está tomando las cinco libras que mandó el abuelo desde el Norte por el nuevo bebé (...) él se queda en silencio hasta que dice, Hijo mío, yo me siento acá. Escucho los pecados de los pobres. Asigno penitencias. Concedo la absolución. Yo debería estar de rodillas lavando sus pies." (p. 229/230)
El título del libro hace referencia a esa madre que se queja frente al fuego, a lo que queda del fuego, las cenizas, porque nunca hay plata para carbón. Como acá, cuando fuma con su amiga Bridey, quejándose pero no sin humor: "Bridey le da una calada a su Woodbine, toma su té y declara que Dios es bueno. Mamá dice que está segura de que Dios es bueno para alguien en algún lado pero que no se lo ha visto últimamente en los pasillos de Limerick. / Bridey se ríe. Oh, Angela, te podés ir al infierno por eso, y Mamá dice, ¿Acaso no estoy ahí ya, Bridey? / Y se ríen y toman su té y fuman sus Woodbines y se dicen que el pucho es el único consuelo que tienen." (p. 179)
Vemos también los primeros trabajos del joven McCourt, y sus inicios sexuales, mientras se hace cada vez más claro que la única oportunidad es volver a America, que sólo allí dejará de ser una Cenicienta: "Oh, Billie, Billie, quiero estar en América con vos y toda esa música, donde nadie tiene dientes malos, la gente deja comida en los platos, toda familia tiene un baño y todos viven felices y comen perdices." (p. 346) Aunque a veces largo y muchas veces repetitivo, Angela's Ashes es una buena historia de inmigración y es cierto que pocas cosas se comparan con la versión irlandesa. 

Originales de las citas usadas
"People everywhere brag and whimper about the woes of their early years, but nothing can compare with the Irish version: the poverty; the shiftless loquacious alcoholic father; the pious mother moaning by the fire; pompous priests; bullying schoolmasters; the English and the terrible things they did to us for eight hundred years. / Above all - we were wet." (p. 9)
"The master says it's a glorious thing to die for the Faith and Dad says it's a glorious thing to die for Ireland and I wonder if there's anyone in the world who would like us to live." (p. 138)
"why can't you go home and ask your mother for something? / Because she sent me out looking for my father in the pubs, Father, and I couldn't find him and she hasn't a scrap in the house because he's drinking the five pounds Granpa sent from the North for the new baby (...) he's very quiet till he says, My child, I sit here. I hear the sins of the poor. I assign the penance. I bestow absolution. I should be on my knees washing their feet." (p. 229/230)
"Bridey drags on her Woodbine, drinks her tea and declares that God is good. Mam says she's sure God is good for someone somewhere but He hasn't been seen lately in the lanes of Limerick. / Bridey laughs. Oh, Angela, you could go to hell for that, and Mam says, Aren't I there already, Bridey? / And they laugh and drink their tea and smoke their Woodbines and tell one another the fag is the only comfort they have." (p. 179)
"Oh, Billie, Billie, I want to be in America with you and all that music, where no one has bad teeth, people leave food on their plates, every family has a lavatory, and everyone lives happily ever after." (p. 346)

lunes, 25 de agosto de 2014

Funde a blanco


Don DeLillo, White Noise, Penguin Books (1984).

"¿Quién morirá primero? / La pregunta surge cada tanto, como dónde están las llaves del auto." (p. 15)
La pregunta surge en la intimidad de una pareja, en la cocina, en la cama. Una pareja que conformó una familia ensamblada, con hijos de ella, de él y de ambos, en un país post-industrial, roto, decadente ("Pasé en el auto el distrito de los autos abandonados, el distrito de la basura sin recoger, el distrito de disparos de francotiradores, los distritos de sofás ardientes y vidrios rotos." - p. 303).
Es una familia inmersa en un mundo de marcas y televisión y cultura popular chata ("¿La gente era tan tonta antes de la television?'" - p. 249). Con profesores dedicados a investigar hasta la minucia más pequeña de esa chatura: "Entiendo la música, entiendo las películas, hasta veo cómo los comics nos pueden decir cosas. Pero en este lugar hay profesores con cátedra que no leen más que cajas de cereal." (p. 10)
El temor a la muerte llega primero, en una primera parte titulada Ondas y Radiación (Waves and Radiation), por la televisión, con catástrofes naturales que cautivan a la familia. En la segunda parte (The Airborne Toxic Event - El Incidente Tóxico Aéro) viene por un accidente humano, industrial y geográficamente más cerca de esta familia. En la tercera parte (Dylarama), viene de adentro, del temor propio de esta pareja que teme a la muerte porque "la ironía de la existencia humana [es que] somos la forma de vida más elevada de la tierra pero inefablemente tristes porque sabemos lo que ningún otro animal sabe, que debemos morir." (p. 99)
Don DeLillo construye de a poco, con pequeñas escenas, con dudas, con diálogos verosímiles, en personajes bien redondeados y con un misterio interno a esta pareja y que se develará al final y con acción, la vida de una persona, de una pareja, de una familia y de un país angustiados por la falta de sentido.
"¿Y si la mierte no es más que ruido?
"Ruido eléctrico."
"Lo escuchás por siempre. Sonido todo alrededor. Qué espanto."
"Uniforme, blanco." (p. 198)
Funde a blanco.

Originales de las citas usadas
"Who will die first? / The question comes up from time to time, like where are the car keys." (p. 15)
"I drove past the abandoned car district, the uncollected garbage district, the sniper-fire district, the districts of smoldering sofas and broken glass." (p. 303)
"'Where people this dumb before television?'" (p. 249)
"I understand the music, I understand the movies, I even see how comic books can tell us things. But there are full professors in this place who read nothing but cereal boxes." (p. 10)
"the irony of human existence, that we are the highest form of life on earth and yet ineffably sad because we know what no other animal knows, that we must die." (p. 99)
"'What if death is nothing but sound?' / 'Electrical noise.' / 'You hear it forever. Sound all around. How awful.' / 'Uniform, white.'" (p. 198)

martes, 19 de agosto de 2014

El lugar de la esperanza


Adichie, C.N., "The Thing Around Your Neck", 
Fourth Estate, Londres, 2009


Leí The Thing Around Your Neck, libro de cuentos de la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie. No me volvió loco, pero me gustó lo suficiente como para terminar todo el libro (y sin intercalar otro libro en el medio).
Los cuentos son de mucho contenido social y político: sobre el colonialismo, cuestiones de género y sexualidad, la emigración y la política interna de Nigeria (conflictos étnicos, etc.) Sólo uno de los cuentos ("Tomorrow Is Too Far") está totalmente separado de todas estas cuestiones, y podría ser escrito igual en un lugar que no fuera África con personajes que no fueran africanos; en los demás juegan siempre un papel especial estas cuestiones sociales o políticas. Coincidentemente, creo que es el cuento que más me gustó, más allá de que personalmente para mí hay mucho valor en aprender de esas cuestiones. Del otro lado, el cuento que cierra el libro, "The Headstrong Historian", es el menos literario de todos, tiene una intención política anti-colonial clara y directa. (Y es probablemente el que menos me gustó.) En otros, como "Jumping Monkey Hill", la posición política viene mejor empaquetada en un relato. En ese cuento, una institución inglesa invita a un grupo de escritores africanos a un taller de intercambio en un hotel lujoso en Sudáfrica. Los invitados son los únicos huéspedes negros y el coordinador del grupo, un viejo académico inglés, les decía a los escritores africanos qué era "literatura africana" y qué no.
Un tema muy interesante es el cruce de culturas. La primera oración del libro, por ejemplo, ya muestra como las clases acomodadas y occidentalizadas de África están, como las latinoamericanas, unidas por el consumo con las de los países desarrollados: "La primera vez que robaron en nuestra casa fue nuestra vecina Osita, quien se trepó por la ventana del comedor y se robó nuestra TV, nuestro VCR y los videos de Purple Rain y de Thriller que mi padre había traído de Estados Unidos." (p. 3) En muchos de los cuentos hay personas y familias nigerianas que van o vienen de EE.UU.; Kamara, que trabaja de baby-sitter para un abogado y una artista "había llegado a entender que ser padre en Estados Unidos era hacer malabares de ansiedades y que eso venía del hecho de tener demasiada comida". (p. 82)
Ligado a lo anterior, hay algo ahí para explorar de la literatura de inmigración, la literatura americana y la cuestión de la esperanza. La literatura americana es, en buena medida, la literatura de los sueños rotos, de promesas incumplidas: como en ese final de Gatsby, en Flannery O'Connor o en Cormac McCarthy. En este libro de cuentos no parece haber esperanza para Nigeria o para África, pero sí para los que logran emigrar. Para Nkem, la protagonista del cuento "Imitation", "Una de las cosas que ha llegado a amar de Estados Unidos es la abundancia de esperanzas irrazonables." (p. 26) Al mismo tiempo, la emigración es costosa y sobre todo incierta. En quizás la mejor metáfora del libro, Akunna, quien está sobreviviendo en Estados Unidos después de evitar un intento de violación de un tío, empieza a salir con un americano. "Al día siguiente, te llevó a cenar a Chang's y tu galletita de la fortuna tenía dos tiritas de papel. Ambas estaban en blanco." (p. 121) Me da la impresión de que la esperanza, aunque sea en medio de la incertidumbre, tras ser expulsada de la literatura americana encontró algún espacio en la literatura inmigrante.

Originales de las citas usadas
"The first time our house was robbed, it was our neighbor Osita who climbed in through the dining room window and stole our TV, our VCR, and the Purple Rain and Thriller videotapes my father had brought back from America." (p. 3)
"It is one of the things she has come to love about America, the abundance of unreasonable hope". (p. 26)
"She had come to understand that American parenting was a juggling of anxieties and that it came with having too much food". (p. 82)
"The next day, he took you to dinner at Chang's and your fortune cookie had two strips of paper. Both of them where blank." (p. 121)

lunes, 11 de agosto de 2014

Fuera de tiempo

Nick Hornby, Slam, Penguin, 2010 (2007).

Los peores libros de Nick Hornby son buenísimos. Slam está claramente lejos de High Fidelity, About a boy o Fever Pitch, pero está buenísimo igual. (Libros de Hornby comentados en el blog: How To Be Good, Juliet, Naked, A Long Way Down y Fever Pitch). Hornby se mete en el tema del embarazo adolescente no desde la teorización sino contando una historia y desde el discurso de Sam, un pibe de 16 que embaraza a la novia.
El primer gran logro es justamente ese, el discurso. En unas 300 páginas de prosa rápida y divertida, en sólo un momento dudé de una palabra, de si una palabra específica cabría en el lenguaje de este chico. Es realmente notable cómo Hornby logra escribir desde ese personaje sin salirse nunca de esa voz. Ligado con esta cuestión está la visión propia de un chico; hay un capítulo dedicado al parto y otro a los primeros días de vida donde queda bien claro lo poco natural que es todo eso, lo extraño que resulta, sobre todo para un varón joven.
El libro es una novela y no un ensayo, así que no tiene una conclusión. Pero claramente nos encontramos una y otra vez con la idea de que esos chicos no están donde tienen que estar, no están viviendo lo que tienen que vivir, que están fuera de tiempo. Hornby está cerca de juzgar pero no lo hace, sólo deja flotando el concepto del drama. "La verdad es que lo que necesitábamos era un padre o una madre, no un pibe." (p. 226)
La adolescencia es en gran medida esa vulnerabilidad; ese lugar mixto de deseos adultos y juicio errático que deja a los chicos tantas veces cerca de la tragedia. "Lo que me parece increíble es que podés mantenerte lejos de problemas por más o menos todos los minutos de tu vida salvo por quizás cinco segundos, y esos cinco segundos te pueden meter casi en el peor problema de todos". (p. 58) Y como si eso fuera poco, los efectos son perdurables: "La historia de mi familia (...) es siempre la misma historia una y otra vez. Alguien - mi mamá, mi papá, mi abuelo - empieza pensando que les va a ir bien en el colegio, y de ahí a la universidad, quizás, y después hacer torta de guita. Pero en vez hacen algo estúpido, y se pasan el resto de sus vidas tratando de compensar por el error que cometieron." (p. 12)
El libro te emociona por momentos, te hace reír en cada página y te regala cada tanto una de esas metáforas llenas de humor de Hornby; como cuando compara una discusión de sus padres con una carrera de 10.000 metros: "Dan vueltas y vueltas, y hay un pedacito en cada vuelta en que pasan justo frente a vos, y estás realmente cerca. Pero después vuelven a desaparecer en la curva y se fueron." (p. 151) Sin estar dentro de lo mejor de Hornby, el libro divierte mientras te muestra una cuestión que está lejos de ser divertida.

Originales de las citas usadas
"The truth was, we needed a parent, not a kid." (p. 226)
"What's incredible to me is that you can keep out of trouble pretty much every minute of your life apart from maybe five seconds, and that five seconds can get you into the worst trouble of all, just about. It's amazing, when you think about it." (p. 58)
"The story of my family, as far as I can tell, is always the same story, over and over again. Someone - my mum, my dad, my grandad - starts off thinking that they're going to do well in school, and then go to college, maybe, and then make pots of money. But instead they do something stupid, and they spend the rest of their lives trying to make up for the mistake they made." (p. 12)
"Sometimes, listening to my mum and dad talking was like being a spectator in a stadium when people are running the 10,000 metres in the Olympics. They go round and round and round and round, and there's one bit each lap where they pass right in front of you, and you're really close to them. But then they disappear off round the bend and they're gone." (p. 151)