Volví a
leer después de bastante tiempo The Great Gatsby, de F. Scott
Fitzgerald. Es una gran pequeña novela sobre sueños rotos y los límites del
voluntarismo.
La volví a leer
porque estoy preparando un taller de lectura sobre novelas de la Primera GuerraMundial, y la vi en un texto sobre literatura de la guerra. Eso llevó a un
interesante intercambio con Gemini que comento como addenda (y con spoilers)
abajo.
La historia
es así: después de la guerra, Nick Carraway, un chico del Midwest, se va a
Nueva York a trabajar en finanzas. Alquila una casita al lado de una mansión, y
así conoce al dueño, un tal Jay Gatsby. Y Nick nos cuenta la historia de Jay,
de cómo se hizo rico, de cómo se enamoró y de cómo eso no alcanzó. Porque a pesar
de la guerra, las divisiones de clase son demasiado fuertes. El sueño americano
es una mentira, o por lo menos tiene fuertes límites, nos dice. Mientras tanto,
la novela se lee espectacular, es hermosa, y nos trasplanta por un tiempo a EE.
UU. en los años veinte. No viene mal leerla y releerla.
También
releí mi apunte de ese entonces y no está mal: sueños rotos, generación
perdida. Ah, y leí otras cosas por ahí y sí, me gusta la idea de que en el fondo Nick es medio gay y está medio enamorado de Jay, aunque no se da del todo cuenta.
Discutiendo
con Gemini: el cliente siempre tiene la razón
Yo no me
acordaba que la guerra figurara en Gatsby; le pregunté a Gemini, la IA
de Google y me dijo que sí, que era fundamental porque el hecho de que el
narrador (Nick Carraway) y el personaje principal (Gatsby) hubieran combatido los
ayuda a “crear un vínculo”; que la guerra le permitió a James Gatz convertirse
en Jay Gatsby; que la guerra es lo que explica que hubiera perdido a Daisy en primer
lugar; y que es lo que explica la atmósfera general de la novela. Concluye que “En
The Great Gatsby la Primera Guerra Mundial es la causa de todo lo
que ocurre.”
Si fuera
Chequeado diría: EXAGERADO. Entonces le volví a preguntar. Le pregunté si no le
parecía que la guerra era más el decorado que lo fundamental de la novela. Y
Gemini dio mil volteretas para explicar que yo tengo razón y ella un poco también.
“En la superficie, The Great Gatsby es indudablemente una novela sobre
el Sueño Americano, la rígida división de clase entre los ‘viejos ricos’ y los ‘nuevos
ricos’ y un romance obsesivo trágico. Absolutamente no es una ‘novela de la
guerra’ en la manera en que sí lo son A Farewell to Arms de Hemingway o Three
Soldiers de Dos Passos.” Pero después me dice que igual es “fundamental” como
“catalizador” por tres razones: que James Gatz sólo pudo salir con Daisy porque
estaba de uniforme; por el contexto de los años 20; y porque Carraway era un
personaje desilusionado y por eso no vuelve al Midwest. Y concluye que la
guerra es fundamental porque fue el “terremoto” que generó la fractura en la
sociedad que le permitió a Gatsby ascender.
Me volvió a
parecer exagerado. Y le dije que, a fin de cuentas, la victoria de Gatsby fue apenas
momentánea. Que terminó muerto, por causa de Tom y Daisy Buchanan, y con sólo
tres personas en el funeral. Y ahí me dio toda la razón. “Tenés toda la razón:
la guerra proporcionó la ilusión de la movilidad social, pero no la
realidad de ella. Le permitió a Gatsby colarse brevemente a la fiesta, pero
nunca le dio realmente un asiento permanente en la mesa.”

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